Sugerencias
en cuanto a otros derechos a considerar
Si bien este equipo de
trabajo centro su investigación y propuesta en el Derecho Propio Mapuche
y su posibilidad de ejercicio en el ordenamiento jurídico chileno, no
puede dejar de referirse a otros derechos de suyo importantes y que dada la
particular forma de la sociedad mapuche están íntimamente
relacionados con el az mapu y el mapu Kupal Azkunun Zugu. Se plantea que una
Propuesta de Nuevo Trato, no puede dejar de contemplar los derechos de
carácter colectivo del pueblo mapuche al menos en los siguientes
ámbitos:
1.
Derechos políticos y participatorios
Este
derecho puede desglosarse al menos en dos aspectos el primero es el derecho a
participar en los órganos del Estado que toman decisiones susceptibles de
afectarles, en este sentido la participación debe estar referida y
considerada en los poderes básicos del estado esto es el ejecutivo, el
legislativo y el judicial, por otra parte el derecho de participación
debe considerar el derecho a la consulta con miras al acuerdo, en todas aquellas
materias que los afecten.
2.
La protección del patrimonio material indígena, en particular
frente a proyectos de inversión
3.
Derecho a la educación
El
derecho a la educación debe contemplar tanto el derecho al uso de la
lengua propia, la educación de acuerdo con sus propias normas y valores,
como las facilidades necesarias e imprescindible para que los alumnos
indígenas de educación básica, media y universitaria tengan
acceso real a mayores niveles de educación formal en particular el acceso
a la educación superior.
4.
Derecho a la no discriminación
Se
sugiere reforzar y otorgar una protección más efectiva a los
mapuche frente a la discriminación, la tipificación en el
ordenamiento jurídico como una falta debe ser reformulada y establecerla
como un delito. Otorgando no sólo una acción de reclamación
y resarcimiento individual sino también colectivo.
5.
Reconocimiento y derecho al ejercicio de la espiritualidad propia
Este derecho debe contemplar tanto el respeto de
las creencias y prácticas espirituales propias, como la protección
y restitución de sitios considerados sagrados desde la visión
mapuche, con un carácter colectivo de acuerdo al derecho propio.
6.
Reconocimiento y
derecho al ejercicio
del sistema médico mapuche
Este derecho debe garantizar el acceso de los
mapuche al Sistema Médico Mapuche, en forma complementaria al sistema
público de salud.
Sugerencias
en cuanto a nuevos estudios a considerar:
- Estudio
acerca de la Implicancias jurídico políticas de los
Parlamentos
- Estudios
acerca del derecho propio en otras identidades territoriales mapuche y en otros
pueblos indígenas
- Estudios
y proposiciones para las leyes de desarrollo de los derechos
indígenas
- Estudio
respecto al destino de las tierras y población mapuche del
Pikunmapu
- Estudiar
en profundidad respecto a la forma en que se aplicó la Ley de
radicación
Propuesta
y demandas de desarrollo indígena mapuche basados en el estudio de la
economía
Propuesta
derechos culturales respecto a la tenencia y uso de la tierra
Los
fundamentos de estas propuestas y demandas se encuentran en el Capitulo IV del
Informe final de la COTAM.
Respecto a la situación de tenencia de
tierra, se sugiere reconceptualizar la dicotomía tenencia
privada/colectiva presente en la visión del gobierno y programas de
desarrollo -y en la lógica del modelo económico-, con el fin de
reconocer y legitimar el modelo cultural de tenencia que opera en los marcos de
la cosmovisión indígena mapuche. El no reconocimiento de esta
particularidad sociocultural -afincada en el sistema tradicional-, guarda
relación con la falta de entendimiento de la diversidad que expresan el
modo de vida mapuche y el sentido que poseen los derechos indígenas en un
sistema integral, más allá del sistema jurídico occidental
que rige el país.
Reconocer
el derecho colectivo de la propiedad mapuche en tanto pueblo en su real
dimensión -articulador de lo socioproductivo y cosmovisional -, respecto
de territorios específicos, considerando su derecho a organizar la
tenencia de la tierra respecto a norma, pautas y formas propias.
Elaboración
de mapas culturales territoriales, que sean utilizados tanto en la puesta en
marcha de proyectos como en el análisis del impacto de dichas propuestas,
desde el punto de vista de funcionamiento interno y de las dinámicas
indígenas mapuche respecto a las categorías de uso y
reconocimiento de espacios y tenencia de estos.
Lo
anteriormente señalado, obliga a modificar la lógica y acceso al
financiamiento a indígenas, donde la forma de operar de estos programas
reemplace al propietario individual por el sujeto colectivo.
Propuesta
en políticas alimentarias
La
alimentación mapuche depende formal y sustancialmente de las
políticas agrícolas y su implementación, sean orientadas al
mercado y no a la subsistencia, donde el efecto más inmediato es la
modificación de las pautas de consumo. Esta situación requiere
generar programas que promuevan la autosuficiencia alimentaria a través
de la
producción
familiar de estos y la recuperación
de
productos
tradicionales que enriquezcan las dietas alimenticias, conjuntamente con generar
posibilidades estructurales y de mercado para la inserción de estos en
los mercados locales.
Promover
investigaciones respecto a los programas y políticas alimentarias
ejecutadas a nivel local, para profundizar en las características y
necesidades nutricionales de la población mapuche acorde con sus sistema
cultural y particularidad local. En este sentido, los programas alimentarios
formalizados en los ámbitos de salud y educación se asientan en la
ignorancia técnica respecto de los estilos de alimentación previos
a la intervención, asumiendo como justificantes de su acción
criterios dictaminados únicamente por la fusión nutrición-
salud y las condiciones socioeconómicas de la
población.
Los estudios nutricionales convencionales
ratifican la causalidad productiva de los problemas alimentarios de las
comunidades, los cuales podrían solucionarse a través del aumento
de la disponibilidad predial de alimentos, dando mayor cobertura al cultivo de
huertos, reutilizando productos y conociendo estrategias de cocina favorables a
conservación de las propiedades de los alimentos. Por último,
reconoce la necesidad de ampliar la investigación sobre
alimentación mapuche, cuya finalidad sería “evaluar lo
rescatable en la cocina mapuche actual”. Teniendo como referencia este
tipo de análisis la reducción del hecho alimentario sigue siendo
extrema, situación que se plasma en la programación y
expresión de políticas alimentarias limitadas y
descontextualizadas. La nutrición convencional sigue respaldando acciones
fundamentadas exclusivamente en análisis componenciales de los alimentos
y en interpretaciones básicas del estado alimentario de la
población.
Propuesta
en relación al medio ambiente
Respecto al manejo de ciertas áreas y
recursos, el gobierno ha imposibilitado y desconocido la propiedad
indígena respecto a recursos en sus propios territorios, entre los que se
cuentan la propiedad del subsuelo, usufructos de red de transito y de agua,
derecho sobre recursos forestales, energéticos, paisajisticos y de
biodiversidad. Si bien, muchos de estos recursos son concesionados a privados,
se requiere explorar formas alternativa para que los indígenas mapuche
puedan competir en la concesión de servicios y explotación de
recursos, así como de gozar de la rentabilidad que arrojen dichas
concesiones en su territorio. Estas áreas serían el agua, - manejo
de microcuencas, circuitos de riego, mantenimiento y construcción vial,
explotación y manejo forestal, producción energética,
producción minera, administración de reservas forestales, SNASPE.
Esto posibilitaría que los indígenas entraran al mercado licitando
y generando asociatividad o concesiones con entidades externas, desde
parámetros que aseguran su participación y cogestión.
Propuesta
en producción e intercambio
Apoyar
la rearticulación de sistemas de intercambio interterritorial o inter
fütal mapus (por ejemplo, entre diferentes ecosistemas), a través de
la complementariedad del trabajo y producción local, que se articulen a
través de un mercado mayor, para fomentar la relación
interterritorial y dinamizar el intercambio de productos indígenas,
reforzando a su vez el conocimiento y la alimentación tradicional, y
ofreciendo a su vez mayores posibilidades de comercializar a nivel regional y
nacional. Esto requiere que el Estado apoye la creación de dichos centros
y contribuya a la creación y comunicación de dicha red para
posibilitar en una primera etapa el flujo entre sectores. Además, se
requiere optimizar los canales de información y comunicación para
poder
abrir
dicha red
hacia
una iniciativa de comercio responsable en la cual se contacten e identifiquen
mercados y consumidores externos.
Se
sugiere la legalización de las ferias de ganados mapuche, en donde se
intercambian ganados vacunos, equinos, lanares, porcinos, caprinos, y aves de
crianza como los ganso, pavos, patos, gallinas, entre los más comunes.
Estas ferias deben ser exentos
de impuestos.
Además se debe reconocer los estilos de intercambios comerciales
alternativos propiamente mapuche como el xafkiñtun, xawkituwün, el
trueque.
Propuesta
metodológica para un desarrollo integral
Abordar
el tema del desarrollo indígena desde una perspectiva integral,
interdisciplinaria, lo que exige la existencia de equipos de trabajo y de
estudios en que participen profesionales de las Ciencias Sociales, profesionales
mapuche, y representantes de las propias comunidades indígenas,
considerando la interconexión que existe entre los diferentes aspectos
que involucra la cultura y sociedad mapuche -cosmovisión,
organización social, economía-.
Estudiar
e implementar programas de acción localmente participativos, que se
dirijan a la recuperación y promoción del know how cultural y del
capital social que las comunidades tradicionalmente han poseído, en
particular respecto a la producción sustentable y al uso de recursos y
capacidades colectivas. Esta es un área prioritaria, si se considera las
características de pobreza, insuficiencia de apoyo técnico y
cultural, y destrucción de recursos que viven las
comunidades.
Un
aspecto crítico se relaciona con las necesidades de investigación
acción participativas respecto de la realidad indígena. Tanto la
lógica
de nuestro desarrollo,
como la prioridad de marcos neoliberales en torno al desarrollo del
pequeño campesino, han determinado que sea prácticamente
inexistente la implementación de sistemas de investigación
participativas en el propio medio indígena. Muchas de ellas
podrían establecerse en coordinación con las escuelas y en ellas
podría ponerse en acción el acervo de conocimiento cultural
práctico de los miembros de las comunidades y formarse en
investigación en pequeña escala a alumnos y miembros de las
comunidades. Temas relevantes como la erosión, las tecnologías
limpias a pequeña escala, el control biológico de plagas, el uso
de abono orgánico, el uso productivo y medicinal de plantas y elementos
vegetales, la producción de tintura vegetal, el análisis de
suelos, de calidad de aguas, la optimización de invernaderos, el
conocimiento y aplicación de sistemas de niveles, la generación de
actividades a escala local de producción agroindustrial, de productos
elaborados de madera, etc., se podrían apoyar en pequeñas
estaciones de investigación y
experimentación
co-participativa. En todos ellos es posible desarrollar iniciativas compartidas
con las comunidades, desde las universidades, organismos estatales, y
municipalidades.
En
forma similar, es urgente la conformación de equipos que trabajen en
terreno con las comunidades como unidad de referencia, en la realización
de investigaciones socioagrarias, que tengan entre otras finalidades, la de
mejorar el manejo predial y de recursos físicos, en el marco de la
sustentabilidad del predio y de los objetivos propios de las economías
indígenas, donde la obtención de una base alimentaria es
determinante. Tales equipos participativos además deberían
trabajar con los hogares respecto a los factores y ofertas de cambio
provenientes del medio externo, para sopesar sus posibles beneficios no
sólo económicos, sino respecto de la lógica de
reproducción de las unidades, de acuerdo a prioridades determinadas
socioculturalmente.
También
es importante recuperar y fortalecer los niveles de organización social
entre los campesinos mapuche. Tanto las consecuencias de los procesos
históricos a que los ha sometido el Estado chileno, como la influencia de
procesos de modernización socioeconómica han desestructurado
fuertemente los niveles e integridad de las redes sociales internas de las
comunidades. Como es obvio, en el caso campesino mapuche, no habrá
mejoría de la calidad de vida si no existen
tipos
de estructuraciones
sociales culturalmente apropiadas, y que operen según normas y
lógicas democráticas conocidas por todos. En este sentido, uno de
los problemas de los programas de gobiernos y de casi todas las ONGs ha sido el
no contribuir a la practica de la organización democrática en la
comunidad, pues o han favorecido –aumentando su poder- a cuasi-elites ya
formadas, o han tendido a formar elites familiares que terminan controlando los
bienes y servicios ofrecidos y utilizándolos para acrecentar su poder
interno y su posición en la estructura social indígena. Entre
otros ello lleva a que las restantes
unidades
sociales no se motiven
a la participación plena en los programas o lo hagan –dada su
pobreza- en tanto perciben que algún monto de beneficio residual
podrán recibir.
Tales
propuestas se encuadran en las recomendaciones internacionales existentes hace
tiempo, respecto al desarrollo de economías campesinas o de
pequeña escala del medio rural. Una cuestión básica de
tales recomendaciones es la valoración del potencial de conocimientos y
recursos físicos y no físicos de las comunidades,
determinándose la prioridad consiguiente de realizar análisis
coparticipados, que no se limiten o prioricen los componentes
tecnoeconómicos de los objetivos formulados.
Otro de los temas urgentes sobre el cual se debe
legislar es en cuanto a la incorporación como trabajadores independientes
a hombres y mujeres mapuche para la atención en salud y derecho a una
jubilación más digna en el sistema de previsión, o buscar
un sistema alternativo dentro del Instituto de Normalización Previsional
que otorgue una atención digna en el sistema de salud a los mapuche y una
jubilación superior a la actual pensión asistencial de vejez
.
Propuestas
multisectoriales para el financiamiento e implementación de planes de
desarrollo
Que
la asignación de recursos a sectores mapuche opere no sólo
vía fondos sectoriales, o de focalización de subsidios, sino se
asigne una parte del FNDR regional directamente a proyectos
socioeconómicos –no sólo productivos- de comunidades
mapuche, que impliquen la participación organizada de las comunidades.
La
creación de una instancia intersectorial de coordinación y
ejecución de proyectos o programas dirigidos a población mapuche,
con participación directa de las comunidades organizadas.
La
creación de coordinadoras comunales de organizaciones comunitarias
mapuche, que tengan participación garantizada al menos en los niveles
municipales de las respectivas comunas. La coordinadora regional debería
tener participación garantizada en el gobierno regional..
Modificar
la normativa de operación de los concursos FONDECYT nacionales
determinando un monto
de proyectos y
presupuesto anual para proyectos relacionados con problemáticas de
pueblos indígenas. En tales proyectos las representaciones respectivas de
comunidades deben tener participación garantizada a través de las
organizaciones de base.
Alternativamente
se demanda la creación de un concurso de investigación anual
similar a FONDECYT, dirigido exclusivamente a temáticas relacionadas con
los pueblos indígenas, con las mismas exigencias de representación
de organizaciones de base.
Participación
de las organizaciones comunitarias comunales o regionales en las instancias
sectoriales del sistema administrativo y operativo del Estado, en sus diversos
niveles (CONAMA, COREMA, SENAME, SERNAM, etc.).
Modificación de la política
impositiva, de modo que las empresas que operen en la región paguen parte
de sus impuestos en la región. De dicha parte un monto deberá
asignarse al FNDR –u otro mecanismo- destinado a financiar programas
hacia la población mapuche,