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Propuestas y/o demandas en salud y medioambiente


Introducción

En el marco del enfoque metodológico de la investigación en Salud y Medioambiente en territorios mapuche, entenderemos por demandas y/o propuestas, a todas aquellas verbalizaciones y/o manifestaciones indirectas que aludan al entendimiento de la situación actual del pueblo mapuche en el campo de la salud y del medio ambiente, en el contexto nacional, así como a la búsqueda o transformación de las condiciones estructurales y/o procesuales que determinen tales condiciones de salud de la población’.

Los fundamentos y profundización del trabajo se encuentra en el Capitulo V del Informe Final de la COTAM.

Para efectos analíticos y en concordancia con el enfoque señalado, distinguiremos las demandas y/o propuestas mapuche en salud en relación a tres planos o niveles de la realidad:

  1. En el marco de la Teoría de la Diversidad Cultural y por tanto de un posicionamiento cultural básico que afirma la existencia de bases conceptuales y sistémicas diferenciadas y que otorgan validez al modelo mapunche de salud y a la práctica de su sistema propio
  2. En el ámbito de las demandas sociopolíticas que los actores sociales mapuche han formulado a partir del sometimiento del pueblo mapuche a las normativas de la sociedad nacional, y particularmente durante la segunda mitad del siglo recién pasado y
  1. Las demandas de carácter sociocultural recogidas por diversas personas, sectores y familias mapuche en el ámbito de su particular itinerario sistémico mapuche y no mapuche, con el objetivo de alcanzar diversos niveles de salud y/o resolución de sus enfermedades
La anterior identificación de planos en los que es posible situar las demandas es de carácter interdependiente -no necesariamente excluyente-, y por lo tanto, desde la posición de los individuos y/o sectores, puede darse el hecho de que las demandas sean complementarias y/o específicas. Del mismo modo, es posible suponer que ciertos sectores de la población mapuche, que desean mantenerse al margen de los procesos de participación étnico – cultural, no expliciten de ningún modo sus demandas. En el contexto de la presente investigación esta actitud encierra un valor simbólico especial, particularmente en los casos en los que las personalidades mapuche se desenvuelven reproduciendo distintas formas del modelo cultural mapunche, de lo que se deriva que su demanda implícita apunta al fortalecimiento de este estilo de vida, en tanto responsabilidad de sus propios exponentes y de parte de la sociedad global.

A continuación describiremos de modo sintético cada uno de los niveles de demandas

a) Demandas Culturales de Carácter Estructural

A modo de ejemplificar la expresión mapuche de este plano citamos “...para analizar por qué el mapuche está mal en lo que se refiere a su salud, se debe contextualizar el problema, ya que la salud tiene que ver con la vida y la práctica diaria...” Otro dirigente mapuche afirma “...nosotros como mapuche somos los que tenemos que defender la salud protegiendo el alimento, en cantidad y calidad, y más que nada, manteniendo en equilibrio nuestro modo de ser, con la fuerzas que nos guían y con nuestros familiares y vecinos... No debemos perder el modo de vida que nos enseñaron nuestros antepasados” (Registros de logko bafkehche y wenteche 1996 – 2003).
Las afirmaciones anteriores revelan una demanda de autocontrol y de análisis respecto de la situación actual del pueblo mapuche, en lo que se refiere a las condiciones socioestructurales que se requieren para cultivar la salud, en el plano más político de esta dimensión la población mapuche consultada exige ‘respeto por nuestras machi’, en tanto autoridades religiosas dado que en la época contemporánea intermedian las relación entre la vida ‘de aquí y la de allá’. Estas voces son las que generalmente hacen notar el hecho de que la vigencia de las machi representa una fuerza y una demostración de que la cultura mapuche ‘está viva’ y está reproduciéndose, particularmente cuando se sabe que una nueva machi ha emergido en las comunidades. Se ha registrado también la demanda específica del reconocimiento de las machi en el marco de la sociedad nacional, lo que equivale a decir que debe levantarse la actual prohibición que hoy día pesa sobre el ejercicio del rol de machi como especialista médico en el marco del código sanitario vigente (1).

Esta normativa estipula el carácter científico y profesional de los agentes médicos que deben ser refrendados por un reconocimiento oficial de parte de las instituciones especializadas en el campo de la medicina a nivel nacional e internacional, en el que no se incluyen los saberes no cultivados en el contexto científico tecnológico de la universidades.

En el marco de este plano cultural, se han registrado también demandas de los especialistas mapuche en salud hacia la población general y de ésta a los especialistas, en la primera dirección, se ha recogido afirmaciones tales como “... la gente mapuche ha olvidado sus conocimientos para proteger la salud no reconoce los baweh ni menos su uso, ni tampoco cumple las normas de la vida...”. Se afirma que, antiguamente el machi diagnosticaba y orientaba el proceso de recuperación de la salud, no necesariamente preparaba los baweh, ya que en el entorno de la familia, y particularmente la madre(s) sabían cómo administrarlo, incluso participaban en su recolección. En este mismo plano intracultural y en otra dirección, en los tres territorios considerados se ha recogido demandas hacia los propios machi, en el sentido de que ‘... deben hacer bien su trabajo y no como lo hacen ahora...que dan remedio similares a las distintas consultas...’, se recogen demandas en el sentido de que ‘ ..no deben cobrar tan caro...’ ya que la economía mapuche actual no permite responder a los costos tan altos de los tratamientos, la réplica especializada señala que ‘... es difícil que haya errores en los tratamientos, ya que cada machi renueva sus fuerzas cada dos años o hasta seis años , según el estado de salud , la situación económica, la exigencia de sus newen y el apoyo del lof de la machi a través de geykurewen, y si no cumple las normas se enferma’, en cuanto a los costos los agentes especializados señalan ‘...todo tipo de tratamiento en tanto se vincula al proceso de reciprocidad entre seres de distintos orden en este caso, tiene un precio, y pagarlo le representa el modo de reconocimiento de que se está reproduciendo el modelo cultural, del reestablecimiento del equilibrio. Los agentes especializados también afirman que, ‘es por la influencia no mapuche, específicamente wigka, proveniente de los procesos de evangelización’, que la medicina mapuche se ha deformado en algunos sectores, afirmándose por ejemplo que ‘existe el mal y/o el castigo; estas interpretaciones socioculturales harían irrescindible la responsabilidad que cada che debe ejercer sobre su propios equilibrio.

En síntesis, en este plano de la realidad las demandas se enmarcan en el pensamientos de que la cultura mapuche debe reproducirse a través delas practicas sociales y culturales de la propia gente, y debe ser reconocida la medicina mapuche, por principio, en tanto, modelo y sistema capaz de reestablecer los equilibrios perdidos sea a nivel del che o del lof, con las fuerzas que sostienen su vigencia.

a) Demandas sociopolíticas

Las principales demandas de los líderes mapuche a partir de la constitución de la organizaciones mapuche y del levantamiento posterior del movimiento mapuche, han girado desde el siglo pasado en el ámbito de la recuperación de las tierras y los territorios y en general de las cuestiones socioeconómicas y jurídicas, vitales para la reproducción natural y social de la población. Las demandas por salud han aparecido de modo explícito desde la última década, período en el cual se ha reconocido que ‘la demanda por salud no está presente en la actual legislación indígena’. Respecto de esta carencia, las diversas organizaciones tienen actitudes distintas. Para algunos, y en el marco de la dimensión cultural estructural ‘... la salud es materia de kimün y rakizwam...’; para otros requiere ser considerada en las demandas sociopolíticas que aspiran a una transformación del estilo de relaciones interétnicas vigentes en el marco de la sociedad nacional. En este contexto, algunos dirigentes han planteado que ‘...la ley indígena no representa totalmente al espíritu reivindicativo mapuche que la gestó, ya que hubo que hacer muchas modificaciones para que fuera aprobada por las dos cámaras...’. En esta misma perspectiva, se afirma que la Ley de Base del Medioambiente, no resguarda a la naturaleza y su entorno, y por ende perjudica la mapuche, que vive y se mejora desde la naturaleza’. Los dirigentes que asistieron al taller de San José de Mariquina por ejemplo, adscritos a la identidad bafkehche plantearon demandadas relativas al reestablecimiento de las condiciones medioambientales, que requiere la vida mapuche:

El movimiento mapuche ha enfatizado la perspectiva reivindicativa al relacionarse con los diversos niveles del servicio de salud; al mismo tiempo la población mapuche que vive en las comunidades ha aumentado su nivel de conciencia acerca del modo inadecuado en que es atendida por los Servicios de Salud, en el marco del encuentro continental de Pueblos indígenas y salud realizado en Canadá en 1993, se enfatizó ‘el derecho a la medicina propia de los pueblos indígenas’, derechos que el movimiento mapuche ha recogido y ha reinterpretado en el contexto nacional y regional, en el proceso de participación social que la propia institucionalidad de salud ha abierto en el último decenio, se ha advertido que las organizaciones mapuche han recorrido un camino reivindicativo que ha ido desde ‘proporcionar la información necesaria para validar el modelo de medicina mapuche y de su práctica’, hasta el planteamiento de demandas específicas a las instituciones de salud, sea en el marco de las políticas de ‘Salud Para Pueblos Indígenas’ o fuera de él . El último Encuentro de Salud realizado en la IX región en el 2000, los dirigentes mapuche y los agentes especializados, exigieron un replanteamiento general respecto al modo en que la institucionalidad está considerando el tema de la salud del pueblo mapuche, al respecto plantearon:

a) Demandas socioculturales

Las demandas de índole sociocultural provienen de dos principales posiciones o estatus de parte de la población mapuche, no necesariamente contradictorias con los planos anteriormente señalados:

  1. La condición habitual de usuario del sistema de salud vigente
  2. La condición de no usuario del sistema vigente y/o de usuario esporádico
En el primer caso las demandas van a estar relacionadas al grado de lealtad cultural de los sujetos, con su patrimonio propio. La investigación registró situaciones extremas e intermedias. En las extremas de negación de dicho patrimonio se detectó que los usuarios mapuche del sistema de salud se hacían parte de éste y planteaban demandas de mejoramiento más bien de tipo material, este tipo de demanda ha estado representado particularmente por los comité de salud en los distintos territorios cuando sus miembros adscriben a la religiosidad pentecostal o anglicana u otra,. En estos casos, los mapuche velan por le mejoramiento de las postas de los consultorios y en definitiva de la regularidad del Servicio hacia ellos.

En el extremo opuesto, se encuentran los mapuche que por mantenerse fieles a su patrimonio cultural exigen de éste un trato digno y pertinente rechazando el estilo monocultural de la atención particularmente en situaciones de alteración de la salud en el ciclo vital, (alteraciones de parto, enfermedades terminales, operaciones graves, atención de ancianos y ancianas), sean estos mismos usurarios y/o sus representantes, las demandas plantean que ‘debe mejorar la atención en los consultorios y/o postas sea a través del cumplimientos de las propias normas que el Servicio tiene por ejemplo, en el cumplimiento de los horarios, sea en la mejor dotación infraestructura y sistema de atención, sea evitando involucrar a la población mapuche en la ejecución de programas que atentan contra su dignidad, especialmente sus investigaciones en calidad de objeto.

En este último tipo de demanda se rechaza el atropello de ‘hacer desvestir a las mujeres y particularmente a las ancianas’, y el sustraer sangre para investigaciones médicas, sin la autorización y debido conocimiento de estas actuaciones.

En el nivel intermedio, se ha registrado casos de población mapuche que demanda participación en la implementación de las políticas (Ikalma, Temuco, Imperial, Padre las Casas). Usuarios mapuche adscritos al programa de FONASA de orientación intercultural, aspiran a un trato económico especial de las atenciones que requieren, y a participar en la elaboración de las políticas específicas que esta institución plantean, particularmente la creación de la categoría indígena en el nivel de atención.

En la categoría de usuario esporádico se ubican los mapuche que consideran que la atención de salud vigente no es la apropiada para ellos y prescinden de ella, así como también sectores organizados, que promueven una atención alternativa a la institucionalidad vigente, de parte de este último sector, la investigación ha registrado las siguiente propuesta para una política de salud en territorio mapuche[3], estas propuestas se enmarcaron en 6 áreas:

1. En el área de Recursos Humanos, se propone que:

“El personal de salud que trabaje en comunidades deben ser personas con amplio conocimiento de la cultura mapuche, esto significa que deben conocer el idioma, los protocolos, las costumbres, el conocimiento, los recursos, etc.  Para lo cual se plantea lo siguiente:
2. En el área del medioambiente se propone

3. En relación a investigación se propone

4. En relación a los aspectos legales y jurídicos se propone
5. En relación a la complementariedad de los sistemas médicos se propone
6. En relación a la gestión, se propone
Conclusiones provisionales
Las demandas y/o propuestas relativas al campo de la salud por parte de la población mapuche con la cual se trabajó de manera directa o indirecta, debieran relacionarse a dos principios de orden sociocultural derivadas de la aplicación del enfoque antropológico y cultural crítico que sostiene la presente investigación, estos principios son:
  1. El grado de lealtad cultural de los miembros del pueblo mapuche con quienes se tomó contacto en el marco de una investigación que se viene realizando desde 1992 por parte del equipo responsable del presente informe, intensificada y reorientada en el proceso de sustentación política y empírica del Nuevo Trato que la Comisión de Trabajo Autónomo Mapuche está representando.
  2. En relación al principio anterior, la expresión de una conciencia política y reivindicativa de parte de los actores mapuche de diversa condición sociocultural, y en el contexto del reforzamiento del movimiento mapuche de la última década, lo anterior relativiza la forma y el contenido de las propuestas anteriormente señaladas, pero al mismo tiempo le otorga un sustento específico y de carácter especializado, sea en lo cultural, como en lo disciplinario.
  3. Se debe dejar constancia que a la fecha no se cuenta con ningún informe especializado mapuche y no mapuche que sistematice las condiciones epidemiológicas de la población, y que podría otorgar un respaldo empírico alas demandas y/o propuestas anteriormente descritas. Estos significa que, tales demandas y/o propuestas provienen de la percepción y/o entendimiento, que los actores mapuche tiene de la situación global en salud y medio ambiente, la que aún siendo verdadera en el marco de la racionalidad mapunche podría sistematizarse considerando la racionalidad occidental en el futuro.[5]
Anexo Código Sanitario

Libro Quinto

Del ejercicio de la Medicina y Profesiones a Fines

Art. 112. Sólo podrán desempeñar actividades propias de la medicina, odontología, química y farmacia u otras relacionadas con la conservación y restablecimiento de la salud quienes poseen el título respectivo otorgado por la Universidad de Chile u otra Universidad reconocida por el Estado y estén habilitados legalmente para el ejercicio de sus profesiones. Asimismo, podrán ejercer profesiones auxiliares de las referidas en el inciso anterior quienes cuenten con autorización del Director General de Salud. Un reglamento determinará las profesiones auxiliares y la forma y condiciones en que se concederá dicha autorización, la que será permanente, a menos que el Director General de Salud, por resolución fundada, disponga su cancelación. No obstante lo dispuesto en el inciso primero, con la autorización del Director General de Salud podrán desempeñarse como médicos, dentistas, químico-farmacéuticos o matronas en barcos, islas o lugares apartados, aquellas personas que acreditaren título profesional otorgado en el extranjero.

Art. 113. Se considera ejercicio ilegal de la profesión de médico-cirujano todo acto realizado con el propósito de formular diagnóstico, pronóstico o tratamiento en pacientes o consultantes, en forma directa o indirecta, por personas que no están legalmente autorizadas para el ejercicio de la medicina. No obstante lo dispuesto en el inciso anterior, quienes cumplan funciones de colaboración médica, podrán realizar algunas de las actividades señaladas, siempre que medie indicación y supervigilancia médica. Asimismo, podrán atender enfermos en caso de accidentes súbitos o en situaciones de extrema urgencia cuando no haya médico-cirujano alguno en la localidad o habiéndolo, no sea posible su asistencia profesional.

Los servicios profesionales del psicólogo comprenden la aplicación de principios y procedimientos psicológicos que tienen por finalidad asistir, aconsejar o hacer psicoterapia a las personas con el propósito de promover el óptimo desarrollo potencial de su personalidad o corregir sus alteraciones o desajustes. Cuando estos profesionales presten sus servicios a personas que estén mentalmente enfermas, deberán poner de inmediato este hecho en conocimiento de un médico especialista y podrán colaborar con éste en la atención del enfermo.

Los servicios profesionales de la enfermera comprenden la gestión del cuidado en lo relativo a promoción, mantención y restauración de la salud, la prevención de enfermedades o lesiones, y la ejecución de acciones derivadas del diagnóstico y tratamiento médico y el deber de velar por la mejor administración de los recursos de asistencia para el paciente.

Art. 114. Prohíbese a una misma persona ejercer conjuntamente las profesiones de médico - cirujano y Las de farmacéutico químico – farmacéutico o bioquímico.

Art. 115. Los cirujano-dentistas sólo podrán prestar atenciones odonto - estomatológicas. Podrán, asimismo, adquirir o prescribir los medicamentos necesarios para dichos fines, de acuerdo al reglamento que dicte el Director General de salud

Art. 116. Los laboratoristas dentales sólo podrán ejercer sus actividades a indicación de cirujano-dentistas, quedándoles prohibido ejecutar trabajos en la cavidad bucal.

Art. 117. Los servicios profesionales de la matrona comprenden la atención del embarazo, parto y puerperio normales y la atención del recién nacido, como, asimismo, actividades relacionadas con la lactancia materna, la planificación familiar y la ejecución de acciones derivadas del diagnóstico y tratamiento médico y el deber de velar por la mejor administración de los recursos de asistencia para el paciente. En la asistencia de partos, sólo podrán intervenir mediante maniobras en que se apliquen técnicas manuales y practicar aquellas curaciones que signifiquen atención inmediata de la parturienta. Podrán usar y prescribir sólo aquellos medicamentos que el reglamento clasifique como necesarios para la atención de partos normales.

Art. 118. Los consultorios de matronas podrán ser destinados al control de la evolución del embarazo y quedarán incluidos en la reglamentación sobre maternidades particulares.

Art.119. No podrá ejecutarse ninguna acción cuyo fin sea provocar un aborto.

Art. 120. Los profesionales señalados en el artículo 112 de este Código no podrán ejercer su profesión y tener intereses comerciales que digan relación directa con su actividad, en establecimientos destinados a la importación, producción, distribución y venta de productos farmacéuticos, aparatos ortopédicos, prótesis y artículos ópticos, a menos que el Colegio respectivo emita en cada caso un informe estableciendo que no se vulnera la ética profesional. Exceptúanse de esta prohibición los Químico – farmacéuticos y farmacéuticos.

Libro Sexto

De los Laboratorios, Farmacias y otros Establecimientos

Art. 121. La fabricación y elaboración de productos farmacéuticos sólo se permitirá en las farmacias y Laboratorios destinados a este objeto.
Art. 122. Ninguna farmacia, droguería o laboratorio de productos farmacéuticos podrá instalarse, funcionar o trasladarse sin autorización del Servicio Nacional de Salud. Corresponderá a éste, asimismo, la fiscalización de dichos establecimientos.

[3] Documento de trabajo de la Dirección de Servicio de Salud Araucanía Sur en el Proyecto BID - MINSAL. Encuentro Makewe entre comunidades mapuche y la Unidad de Salud con Pueblos Indígenas realizado el 21 y 22 de Septiembre de 2001.
[4] En el encuentro anteriormente citado tuvo un 91% de participantes mapuche relacionados a la salud, vistos desde la práctica de la medicina mapuche, como del servicio de salud nacional, incluyendo tres Machi. Por parte de los sectores no mapuche, participaron un profesional de la salud, personal administrativo, técnicos entre otros.
[5] Equipo CES – UCT Julio 2003