Home | Recursos | Biblioteca | Monografías | Lenguas
[Imprimir]

 

5.3. LA FONOLOGÍA

En pascuense hay cinco vocales i, e, a, o, u; y diez consonantes: p, t, k, y, fr, m, n, ŋ, r.
Las vocales se pronuncian aproximadamente como en castellano. Entre las consonantes las siguientes:

P t k m n

son muy parecidas al castellano, aunque las tres primeras tienen una ligera aspiración, como en inglés pea (arveja), tea (té) y key (llave). Además, la consonante t se pronuncia mayormente con el ápice lingual apoyado en los alvéolos superiores, no tanto en la cara interna de los incisivos superiores.

Las siguientes consonantes no existen en castellano:

-v se pronuncia siempre con el labio inferior ligeramente apoyado en el borde de los incisivos superiores ("labiodental");

-h es igual a la h inglesa en house (casa) o alemana en Haus (casa) (h aspirada);

-? es un sonido llamado "golpe glotal". Se puede obtener una imitación pasable conteniendo momentáneamente el aire en la boca entreabierta y dejándolo salir todo de una vez, sin mover para nada la boca. Se debe oír un ruido parecido al que se produce cuando uno se adara suavemente la garganta; la pronunciación más enfática del golpe glotal se da entre dos vocales idénticas (como en ra?á, sol) y entre dos vocales una de las cuales sea i o u (como en Ká?i-Ká?i, afilado o Kapú?a, (niebla). Entre otras vocales se oye muchas veces como un simple corte en la corriente de voz (hiato). En posición inicial puede reducirse hasta un simple ataque vocálico duro;

-ŋ se pronuncia como la ng del inglés long (largo); se puede imitar pronunciando una como en gato, pero con el velo del paladar muy bajo, de modo que el sonido egrese por la nariz ("n velar"). Una alternativa más fácil, pero menos correcta, es pronunciar muy juntas una n y una g;

-r se pronuncia en toda posición igual al castellano cero, pero, moro.

La mayor parte de las palabras pascuenses tienen silabas formadas por una consonante
-incluido el golpe glotal- y una vocal, como en:

pí-ro hediondo
tú-mu árbol, tronco de árbol
ká-ru semilla
?á-ka ancla
mó-tu islote
pó-ki niño, niña
tá-ne hombre (varón)

Dos vocales contiguas se pronuncian en diptongo, o sea, en la misma sílaba. Así:

kái comer
káu nadar

Ambas son monosílabas. Así, en kauháŋa (ingle) hay tres sílabas (kau-há-ŋa) con los segmentos vocálicos au formando diptongo; en cambio, en ka?-ŋuá (fila, hilera), también hay tres sílabas (ka-?ú-ŋa), pero los dos segmentos vocálicos, a y u, están en sílabas diferentes, por efecto del golpe glotal, el que realiza aquí como un simple "corte"entre vocal y vocal.
Del mismo modo, henúa, tierra, tiene dos sílabas (he-núa), en oposición a matú?a, padre, madre, que tiene tres sílabas (ma-tú-?a).
Lo normal es que la segunda vocal de la secuencia se pronuncie relajada. Así, en téa (rubio) la a es laxa ("desilabizada"); en cambio en te?a, flecha, la a tiene articulación normal, plenamente silábica.43
En una misma silaba pueden concurrir dos vocales iguales, la segunda de ellas laxa, como éepe, macizo, corpulento (vs. épe, lóbulo de oreja).
Una alternativa viable para estos casos es postular la existencia de vocales breves (i, e, a, o, u), opuestas a vocales largas (i:, e:, a:, o:, u:), de modo que "macizo, corpulento" es
pe, con e: larga, en oposición a "lóbulo de la oreja" ?épe, con e breve. Esta es la alternativa elegida por Weber y Thiesen (1982 y 1985) y Guerra et al. (1984).

Las palabras pascuenses pueden tener dos sílabas, como:

ŋútu boca
ŋa bahía, caleta

tres sílabas, como:

va-hí-ne mujer
ti-ŋá-?i matar

o cuatro sílabas, como:

ma-ta-hí-ti año
ha-?a-tá-?a aislado

La mayor parte de las palabras son graves, pero hay algunas palabras agudas, como:

matá obsidiana
maŋó tollo
pahí barco
?ananá piña

Son muy frecuentes las palabras reduplicadas. Los componentes de la reduplicación conservan su acentuación individual, como en:

páka-páka seco
?íti-?íti pequeno
?ópa-?ópa balanceo
néhe-néhe bonito

Claramente la lengua es de ritmo silábico. Esto significa que la diferencia de perceptibilidad entre sílabas tónicas y sílabas átonas es poca, de donde las palabras retienen su identidad fonológica y su audibilidad cuando se combinan unas con otras para formar unidades morfológicas (compuestos) y sintácticas (frases, oraciones). Guerra et al. (1984) registran unos pocos casos excepcionales de pérdida de sonidos en habla rápida.

La siguiente lista léxica ilustra el fonetismo pascuense:

1. Agua
boca
brazo
vái
háha-ŋútu
keké?u
4. cabeza
cara
ceniza
cielo
pu?óko
ariŋa
e?o-é?o
ŋi
8. corazón
día
diente
espalda
mahátu
mahána
ního
tú?a/-ívi
12. estrella
fuego
guata, vientre
hombre
hetú?u
áhi
manáva
taŋáta
16. hueso
humo
lengua
luna
ívi
áu
aréro
maahína
20. lluvia
mano
montaña
mujer
úa
ríma
ma? ŋa
ví?e-vahíne
24. nariz
niebla
noche
ojo
íhu
kapú?a
póo
máta
28. oreja
pecho
pelo
pene
taríŋa
úma
rau?óho
?úre
32. perro
pie
piojo
pierna
paihéiŋa
vá?e
kútu
horéko
36. sangre
senos
sol
uña
tóto
?ú?u
ra?á
maikúku
40. vulva komári
<<