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La lengua pascuense pertenece
a la rama polinésica de la familia austronésica,
hablada desde el sudeste asiático hasta la
Isla de Pascua (Comnie 1981: 236). Desde el punto
de vista tipológico, estas lenguas son aislantes.
En las lenguas aislantes -a veces llamadas también
analíticas-las palabras son invariables, y
las categorías gramaticales y las relaciones
sintácticas se expresan por medio de palabras
independientes ("partículas"), y
no por variaciones formales de las palabras de contenido,
como ocurre en las lenguas flexivas. Por ejemplo,
en castellano, el plural de los sustantivos está
marcado por una variación formal en el sustantivo
mismo: la adición del sufijo -s o -es, como
en hombre / hombre-s; árbol / árbol-es;
en cambio, en pascuense se recurre a la partícula
a, como en:
| taŋáta |
hombre |
| ŋa
taŋáta |
hombres |
| túmu |
árbol (tronco) |
| ŋa
túmu |
árboles (troncos) |
Otro ejemplo. En una lengua altamente
flexiva, como el latín, la relación
de poseedor (o genitivo) se expresa por medio de una
variación formal en el sustantivo: terra (tierra)
vs. terrae(de la tierra), como en:
| terrae umbilicus |
de la tierra el ombligo
el ombligo de la tierra |
En cambio, en pascuense esta misma
relación se marca por medio de la partícular
o como en:
| Te píto o te
henúa |
El obligo de la tierra |
La misma situación se da en
el verbo. Por ejemplo, en castellano el tiempo, el
modo, la duración y la persona (con su número)
están marcados en la terminación verbal,
por ejemplo en nadaste se puede reconocer la raíz
nad, la vocal temática de 1ª conjugación
-a, y la marca de pretérito perfecto (indefinido)
y la 2ª persona singular -ste. En cambio, en
pascuense, estas mismas nociones se expresan por medio
de partículas separadas:
| i káu kóe |
pretérito nadar tú |
Todo esto significa que en una lengua
aislante como el pascuense -y todas las demás
lenguas polinésicas- la morfología (o
sea, la estructura interna de las palabras) es sencilla,
en tanto que la sintaxis (o sea, la pauta de combinación
de palabras y partículas en la oración)
es compleja.
Los pascuenses llaman a su lengua vanáiŋa
rápa núi (abreviado rápa núi),
literalmente "el habla (o el hablar) de rápa
núi". Por su parte, rápa núi
es el nombre nativo de Isla de Pascua. Fuentes (1960:
309) discute así su significado:
....nombre dado a la Isla de Pascua en la
mitad del siglo diecinueve por los navegantes
procedentes de Tahiti. Su etimología
no es pascuense, ya que si así fuera,
su traducción sería: brillo
grande. Es más posible que sea netamente
tahitiana, en cuyo caso podría traducirse
por: Piedra grande. En tahitiano, rápa:
piedra plana. También tiene un paralelo
en: pápa núi, de pápa:
tierra en neozelandés, y piedra plana
o superficie plana en tahitiano. Sin duda
se alude a la poca altura que tiene Pascua
sobre el nivel del mar, en comparación
con Isla de Tahiti, o con las más próximas
islas, todas ellas con grandes elevaciones
sobre el mar.
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