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Los mapuches se denominan
a sí mismos mapuche, que significa literalmente
"gente de la tierra", compuesto de mapu
"tierra" y ce "gente, persona".
La palabra araucano con que se los conoce en la literatura
histórica y antropológica, no existe
en la lengua mapuche. En realidad es un gentilicio
formado en castellano a partir de Arauco, nombre que
el conquistador español dio a la cuenca inferior
del río Biobío. A su vez, la etimología
de Arauco es incierta, posiblemente se trate de una
temprana castellanización del mapuche ragko
"aguas gredosas", compuesto de rag "greda"
y ko "agua". Se ha señalado también
como étimo posible de Arauco al quechua awka
"rebelde, salvaje", calificativo que los
soldados y funcionarios del imperio incaico habrían
aplicado a los mapuches por su belicosidad.
El nombre araucano se impuso en Chile hasta bien entrado
el siglo XX, posiblemente por influencia del poema
épico de Alonso de Ercilla, que tan marcada
importancia ha tenido en la formación de la
conciencia histórica del país. Modernamente,
los antropólogos y los lingüistas tienden
a utilizar la denominación vernácula
(mapuche), en tanto que los historiadores tienden
a usar la denominación hispánica (araucano).
Fuera de los círculos académicos, la
denominación mapuche es normal en la Araucanía,
donde la gente vive en contacto cotidiano con la población
mapuche actual. En el resto del país predomina
la denominación libresca araucano, mayormente
aplicada a la población autóctona de
la época heroica de las Guerras de Arauco,
cantada en la epopeya de Ercilla. Los campesinos hispánicos
de La Araucanía llaman paisanos a sus vecinos
mapuches. Estos, por su parte, llaman wil)ka, literalmente
"ladrón, asaltante, usurpador", a
los hispanochilenos.
La nomenclatura refleja la tensión entre los
grupos. Los mapuches aceptan bien la palabra mapuche,
pero son sensibles a los matices despectivos de los
derivados mapuchón o mapuchito. La denominación
que sienten como más ofensiva es indio. Los
hispanohablantes más sensitivos la evitan y
recurren eufemísticamente a alternativas como
indígena o aborigen.
Los mapuches llaman a su lengua mapuθuŋu,
literalmente "habla de la tierra", formado
sobre mapu "tierra" y θuŋu
"habla". Algunos prefieren la denominación
de tipo verbal mapuθuŋun.
Al castellano lo llaman wiŋkaθuŋu
(n) "el habla (o el hablar) de los chilenos". |