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AYMARA
AYMARA - PUEBLO
El Aymara es un pueblo milenario dedicado al pastoreo y
a la agricultura usando técnicas ancestrales de cultivo.
Habitan, traspasando las fronteras impuestas por las naciones, desde las
orillas del lago Titicaca y la cordillera de los Andes, hasta el noreste
argentino.
Tienen una economía complementaria, ya que los que viven en el
altiplano
poseen abundantes rebaños y escasos cultivos, mientras que los
que lo hacen en la precordillera producen bastantes verduras frutas y
semillas gracias al eficaz uso del suelo, mediante las tradicionales
terrazas.
Debido a estas condiciones se generan relaciones de intercambio de productos
entre pastores y agricultores.
Esta forma de subsistencia se basa en el principio del ayne, que se refiere
a la reciprocidad entre los aymarás: la petición de ayuda
en el presente, será correspondida en el futuro.
Pareja Aymara en el umbral del siglo XXI
UBICACION GEOGRAFICA
El pueblo Aymara habita en dos zonas del norte de Chile,
concentrándose principalmente en la Región de Tarapacá
y, en menor proporción, en la Región de Atacama.
La primera zona abarca la franja precordillerana y altiplánica,
desde la frontera con Perú y Bolivia hasta las localidades de Ayquina
y Toconce.
Por el este limita con Bolivia, y por el oeste sigue una línea
que va desde Visviri a Ayquina, pasando por Putre, Livilcar, Mamiña,
Pica y Lequena.
La segunda zona abarca un pequeño territorio dentro del actual
territorio atacameño. Se prolonga, de norte a sur, desde las afueras
de Caspana hasta Talabre.
A través de este territorio se ha generado una amplia y compleja
difusión y expansión cultural.
Niños Aymara
Baile de pastorcitos
SOCIEDAD
La unidad mínima de la organización social
aymara tradicional es la familia extensa patrilineal
y virilocal.
La compone el jefe de familia y sus esposas, sus hijos casados y las esposas
de estos y sus hijos e hijas; además de los hijos e hijas solteras.
La familia extensa ocupa un conjunto habitacional con viviendas separadas
para cada familia nuclear, ésta es monógama.
Al interior de las familias se entrena a los niños de ambos sexos
a ser sumisos con sus padres y obedientes con los adultos. Además
se espera que cada niño se incorpore temprano a las labores pastoriles,
agrícolas o domésticas más sencillas, las que se
van complejizando con el tiempo.
A nivel comunitario coexisten dos formas: el Ayllu que es la comunidad
andina aymara altiplánica
tradicional y la comunidad campesina precordillerana hispanizada.
Cada Ayllu está formado por un conjunto de aldeas pastoriles, cada
una de las cuales se compone de varias familia extensa. El segundo modelo
corresponde al modelo español que gravita en torno a una plaza
con su iglesia y varios edificios públicos.
Mujeres Aymara hilando
FORMAS DE VIDA
La sequía, el deseo de educar a sus
hijos y los conlfictos religiosos, son las principales causas del desplazamiento
de los Aymara hacia las ciudades donde, gracias a su gran habilidad
para el comercio e inclinación por el ahorro, han encontrado
mejores opciones de trabajo. Lo que caracteriza esta situación
es que son autónomos, tanto en actividades comerciales como empresariales
a nivel regional y local.
Actualmente existen 48.477 Aymara (censo de 1992), de los cuales sólo
2.397 residen en sus territorios originarios, ubicados en las provincia
de Parinacota-Putre y General Lagos.
Esto significa que se está produciendo un abandono de los territorios
precordilleranos y altiplánicos
de sus ancestros.
A pesar de ello, en la precordillera de Iquique, existen tres unidades
étnicas aymara que viven en la zona desde hace 1000 años.
Ellas están constituidas por los ejes: Isluga-Camiña,
Cariquima-Tarapacá y Mamiña-Pica.
Sus respectivos territorios se extendían en franjas paralelas
en dirección este a oeste.

Bandera de la nación aymara
SITUACIÖN ACTUAL
Durante las últimas décadas, al tradicional
aislamiento del pueblo Aymara, se ha sumado un creciente proceso de aculturación, incrementado
por la mayor movilidad de sus integrantes.
Así es como se ha producido una migración
masiva hacia los puertos de Arica e Iquique, como también hacia
poblados Pampa patagónica">pampinos
vecinos.
Este proceso tiene como consecuencia el uso cada vez menor de la lengua
aymara, siendo su futuro incierto.
Según opiniones de los propios migrantes aymara, las principales
causas de este proceso han sido la sequía, el conflicto religioso,
los problemas educacionales, la presión social y la búsqueda
de nuevas fuentes laborales.
La población actual distribuida en el ámbito nacional totaliza
89.284 personas y se concentra mayoritariamente en la Primera Región
y en la Región Metropolitana.
Cholas. Conjunto Pacha Wayna
Aculturación: proceso por el cual el
contacto continuo entre dos o más sociedades diferentes genera
un cambio cultural. Éste puede producirse de dos formas diferentes:
el caso en el que las creencias y costumbres de ambos grupos se fusionan
en condiciones de igualdad dando lugar a una única cultura y el
caso más frecuente en el que una de las sociedades absorbe los
esquemas culturales de la otra a través de un proceso de selección
y modificación. Se aplica preferentemente para referirse a la asimilación
de componentes de la cultura occidental por poblaciones indígenas.
COSTUMBRES Y RELIGIÓN
La cosmovisión Aymara se
formó en diferentes épocas pasadas y refleja los grandes
cambios de su historia. Es una visión religiosa que sacraliza
la naturaleza y legitima la posición del hombre sobre ella. Así
es como hoy denominan Costumbre a los ritos religiosos basados en sus
antepasados y Religión a los rituales y símbolos de origen
cristiano.
La parte más antigua (costumbres) es la dirigida a los Achachillas
o Mallkus, que son los espíritus de las montañas nevadas
que circundan sus pueblos, a la Pachamama, y a la serpiente Amaru, vinculada
a la subsistencia por las aguas, ríos y canales de irrigación
de las tierras agrícolas (3.000 a 2.000 m. de altura).
El sistema de creencias Aymara es un ciclo ritual sincrético,
en el cual coexisten y se integran dos componentes: el prehispánico,
o sistema de creencias indígenas, anterior a la llegada de los
conquistadores, y la religiosidad posthispánica que introduce la
religión católica.
El culto Aymara, sin embargo, es uno solo. Es un culto anual que se desarrolla
al ritmo de las estaciones.
Rostro de mujer
ESPACIOS ESPIRITUALES I
El Aymara concibe su mundo como un espacio
en el que el Este u Oriente es lo que está Adelante porque allí
nace el sol y hacia allá se dirige la mirada (templos y casas deben
mirar hacia él).
Es el origen del agua y de la vida. El sol y las lluvias nacen allá,
también significa dios cultivador.
El Centro, son los valles y quebradas, es lo que está cerca, o
Acá.
Y el Oeste u Occidente es lo que está abajo o Atrás.
Allí es donde se pierden las aguas y termina la vegetación;
es el desierto y también la dirección donde van los muertos.
Allá se fue Viracocha, el dios creador y cultivador de Los Andes,
(el que partió hacia la Gran Cocha) el Océano Pacífico,
después de haber terminado su obra de creación.
Vida en el Akapacha
ESPACIOS ESPIRITUALES II
Estos son los tres espacios espirituales del Aymara.
El Arajpacha simboliza la luz y la vida. Es el este.
El Manquepacha simboliza la muerte y la oscuridad. Es el oeste.
Y el Akapacha es el espacio que queda entre el cielo y el infierno o entre
la vida y la muerte. Es el centro, donde habita el hombre Aymara.
El principio del Tinku es del equilibrio y la reciprocidad entre él,
la comunidad y estos espacios. (Tinku viene del verbo Tincuy; emparejar,
equilibrar, adaptar).
El Aymara persigue el Tinku entre el Arajpacha y el Manquepacha.
El trata de vivir en armonía, buscando ser sabio en el Akapacha
sin caer en los extremos.
Vida en el Akapacha
CULTO AYMARA
En todas las celebraciones rituales se recuerda a los Achachillas
o Mallkus (señor o mandatario) y a la T'alla (señora). Se
les invoca también en situaciones de crisis o necesidad.
Su culto específico y solemne es en el mes de febrero: el Día
del Compadre, en que la gente sube al cerro y levanta un palo llamado
Arco que es revestido como pastor para representar el espíritu.
El Arco significa nueva vida de la muerte; es, también, la semilla
que cae en la tierra, muere y produce nueva vida.
Estas celebraciones se realizan en casas, campos y corrales. En ellas
el aymara es celebrante y sacrificador o suplicante, en cambio en las
fiestas de la religión sólo es el suplicante.
El brujo llamado Laika es el celebrante de sus ritos. Su dominio es la
noche, las cuevas y minas y los roqueríos inaccesibles.
Iglesia de culto Aymara
FIESTAS Y CEREMONIAS
La espiritualidad Aymara se expresa ritualmente en el enfloramiento
del ganado, el carnaval y las fiestas de limpieza de los canales de regadío.
El Enfloramiento del ganado es un rito destinado a incrementar los rebaños
mediante el culto al mallku o espíritu de la montaña: él
es el dueño de todos los animales silvestres.
Este ritual consiste en la marcación de los animales nuevos y la
ornamentación de todo el rebaño con adornos multicolores
de lana.
El Carnaval es un rito sincrético
asociado a la cuaresma y la cosecha, como así mismo a la fertilidad
de la tierra y los rebaños, en cuya expresión se fusionan
ritos indígenas e hispánicos.
La Limpia de Canales es una fiesta de dedicada al culto del agua, antiguamente
conocida como el mito de Amaru, serpiente en Quechua o Katari en Aymara.
Se lleva a efecto junto a la limpieza y apertura de los canales de riego,
poco antes de la inauguración del nuevo ciclo agrícola.
Tiempo de carnaval
Foto H. Ojeda
:
RITUALES Y SACRIFICIOS
Sobre una mesa de piedra (altar) se realiza la Wilancha
o sacrificio de: sangre, sahumerio, coca, alcohol y oraciones. Consiste
en una comida ritual realizada con la carne del sacrificio, y acompañada
de bailes.
A veces un Yatiri consulta al cerro: en voz alta, como si fuera el cóndor
quien habla.
En este ritual la comunidad espera que el espíritu del cerro le
beneficie con sus riquezas de aguas productivas y que le proteja. La Pachamama
es recordada en cada actividad o celebración y se le ofrecen hojas
de coca, gotas de alcohol o lo que corresponda.
También llamada Virginia, en el lenguaje secreto de los Aymara,
la Pachamama tiene su día especial de celebración en la
fiesta de la fertilidad del ganado. Esta se celebra entre enero y febrero
en la estación de las fértiles lluvias de verano, durante
la abundancia de pastos y nacimientos de los llamos. El lugar del
culto es el corral del ganado y allí, también, se levanta
el Arco de la vida. Es la madre tierra, celebrada como la siempre fértil
madre universal que alimenta toda la vida del mundo.
Wilancha
LENGUA
El Aymara se hablaba en toda la región norte de
Chile, pero actualmente, por razones de integración, el pueblo
Aymara debe expresarse fundamentalmente en el idioma español.
Como otros pueblos indígenas vive en una situación de bilingüismo y, en general, debe desenvolverse
usando el español hacia la sociedad global y el aymara en las actividades
propias de la comunidad.
Esta lengua pertenece a la familia lingüística Jaqi, que es
la segunda hablada en el área andina después del quechua.
Su centro territorial es el área circundante al lago Titicaca.
Cuenta con unos tres millones de hablantes en Perú y Bolivia a
los que hay que añadir núcleos más pequeños
situados en Argentina y Chile.
El Aymara se caracteriza por la simplicidad de su
sistema de vocales que cuenta sólo con tres unidades: i, a, u.
También por la riqueza y complejidad de su sistema de consonantes
de 26 unidades. Por ejemplo: parlakipasipxañanakasakipunikakispawa,
es una unidad comunicativa completa, equivalente a un período oracional
complejo en castellano. Significa: Yo sé que es deseable y que
es necesario que nos comuniquemos entre todos siempre, no más.
Chola recolectando fibra vegetal
AYMARA - LENGUA
LENGUA I
El Aymara es una lengua indoamericana, hablada en la zona
andina que rodea al lago Titicaca y en algunos puntos de la zona andina
de Chile y Argentina.
Pertenece a la familia Jaqi, que es el grupo andino más numeroso
después del quechua.
Existen teorías que vinculan las lengua jaqi con las quechua, por
lo que éstas serían variaciones de una lengua pasada común
: el Quechumara.
Las lenguas de la familia jaqi, actualmente son tres:
a) Kawki: unos doscientos nacianos lo hablan en Lima, Perú (Yauyos).
b) Jaqaru: hablado por cerca de dos mil habitantes, también en
Yauyos (Lima, Perú).
c) Aymara: tres millones de personas lo hablan, desde los alrededores
del lago Titicaca (Bolivia-Perú), hasta algunos puntos de la zona
andina de Chile y Argentina.
El aymara, hablado en Chile, casi no difiere del hablado en Bolivia.
Para algunos autores el aymara de Chile, es un estadio arcaico (antiguo)
de la lengua, mientras que el de Bolivia es más innovador.
Trabajando en el telar
LENGUA II
El Aymara se hablaba en toda la región norte de
Chile, pero actualmente, por razones de integración, el pueblo
Aymara debe expresarse fundamentalmente en el idioma español. Como
otros pueblos indígenas vive en una situación de bilingüismo
y, en general, debe desenvolverse usando el español hacia la sociedad
global y el aymara en las actividades propias de la comunidad.
Esta lengua pertenece a la familia linguística Jaqi, que es la
segunda hablada en el área andina después del quechua. Su
centro territorial es el área circundante al lago Titicaca. Cuenta
con unos tres millones de hablantes en Perú y Bolivia, a los que
se agregan núcleos más pequeños situados en Argentina
y Chile.
El Aymara se caracteriza por la simplicidad de su sistema de vocales,
que cuenta sólo con tres unidades: i, a, u. También por
la riqueza y complejidad de su sistema de consonantes de 26 unidades.
Por ejemplo en Aymara una sola palabra:
parlakipasipxañanakasakipunikakispawa, es una unidad comunicativa
completa, equivalente a un período oracional complejo en castellano.
Significa:
«Yo sé que es deseable y que es necesario que nos comuniquemos
entre todos siempre, no más»
Tejedora Aymara
AYMARA - MUNDO ESPIRITUAL
COSMOVISIÓN I
El Aymara concibe su habitat como el medio andino que dio
origen y bienestar a la comunidad. Para él existe una sola realidad
conformada por dos ámbitos: el medio natural y el mundo sobrenatural.
Es una visión religiosa que sacraliza la naturaleza y legitima
la posición del hombre sobre ella.
Esta cosmovisión se formó en diferentes épocas pasadas
y refleja los grandes cambios de su historia. Así es como hoy denominan
Costumbre a los ritos religiosos basados en sus antepasados y Religión
a los rituales y símbolos de origen cristiano.
Altiplano
COSMOVISIÓN II
Costumbres
La parte más antigua es la dirigida a los Achachillas o Mallkus,
espíritus de las montañas nevadas que circundan a sus pueblos;
el rito de la Pachamama y el de Amaru, la serpiente, vinculado a la subsistencia
concedida por las aguas, ríos y canales de irrigación de
las tierras agrícolas (3.000 a 2.000 m. de altura).
Religión
El sistema de creencias Aymara es un ciclo ritual sincrético, en
el cual coexisten y se integran dos componentes: el prehispánico,
o sistema de creencias indígenas anterior a los conquistadores,
y la religiosidad posthispánica que introduce la religión
católica. El culto aymara, sin embargo, es uno solo.
Es un culto anual que se desarrolla al ritmo de las estaciones anuales.
Culto a los Achachillas
ESPACIOS ESPIRITUALES
El Aymara concibe su mundo como un espacio en el que el
Este u oriente es lo que está «adelante». Los templos
y casas deben mirar hacia él. Es el orígen del agua, de
la vida, del sol y de las lluvias. También es sinónimo de
dios cultivador. El Centro son los valles y quebradas, lo que está
cerca o «acá». Y «abajo» o atrás
es el occidente u Oeste. Allí es donde se pierden las aguas y termina
la vegetación: es el desierto. Es también la dirección
donde van los muertos. Allá fue Viracocha, el Dios creador y cultivador
de Los Andes, quien partió hacia la «Gran Cocha» (Océano
Pacífico) después de terminar su obra de creación.
Así como el Arajpacha simboliza la luz y la vida, y el Manquepacha
simboliza la muerte y la oscuridad; el Akapacha es el espacio entre el
cielo y el infierno o entre la vida y la muerte.
El Aymara persigue el Tinku entre el Arajpacha y el Manquepacha. El principio
del Tinku es el equilibrio y la reciprocidad. (Tinku viene del verbo Tincuy:
emparejar, equilibrar, adaptar). El Aymara persigue vivir en armonía,
buscando ser sabio en el Akapacha sin caer en los extremos.
Joven Aymara
CULTO AYMARA
En todas las celebraciones rituales se recuerda a los Achachillas
o Mallkus (señor o mandatario) y a la T'alla (señora). Se
les invoca también en situaciones de crisis o necesidad.
Su culto específico y solemne es el Día del Compadre y se
realiza en el mes de febrero. Ese día la gente de la comunidad,
sube al cerro y levanta un palo llamado arco, que es revestido como pastor
para representar el espíritu. El Arco significa «nueva vida
de la muerte». Es, también, la semilla que cae en la tierra,
muere y produce nueva vida.
Estas celebraciones se realizan en casas, campos y corrales. En estos
ritos el aymara es celebrante y sacrificador o suplicante; al contrario,
en las fiestas de la religión sólo es el suplicante.
El brujo llamado Laika es el celebrante de sus ritos. Su dominio es la
noche y los roqueríos inaccesibles, como las cuevas y las minas.
Bofedales
FIESTAS Y CEREMONIAS
La espiritualidad Aymara se expresa ritualmente en el enfloramiento
del ganado, el carnaval y las fiestas de limpia de canales de regadío.
El Enfloramiento del Ganado es un rito destinado a incrementar los rebaños
mediante el culto al Mallku o espíritu de la montaña, dueño
de todos los animales silvestres.
Este rirual consiste en la marcación de los animales nuevos y la
ornamentación de todo el rebaño con adornos multicolores
de lana.
El Carnaval es un rito sincrético asociado a la cuaresma y la cosecha,
como así mismo a la fertilidad de la tierra y los rebaños,
en cuya expresión se fusionan ritos indígenas e hispánicos.
Las fiestas del culto del agua, antiguamente conocida como el mito de
Amaru (serpiente en quechua o Katari en aymara), se desarrollan junto
con la limpieza y apertura de los canales de riego, poco antes de la inauguración
del nuevo ciclo agrícola.
Enfloramiento del Ganado
RITUALES Y SACRIFICIOS I
Sobre una mesa de piedra (altar) se lleva a cabo la Wilancha
o sacrificio de sangre, sahumerio, coca, alcohol y oraciones.
Se realiza una comida ritual con la carne de la oveja sacrificada. Se
acompaña con bailes y en ciertas ocasiones, un yatiri (sacerdote)
consulta al cerro en voz alta: habla como si fuera el cóndor que,
en esta ceremonia representa al cerro.
En este ritual la comunidad espera que el espíritu del cerro le
beneficie con sus riquezas de aguas productivas y que la proteja.
La Pachamama es recordada en cada actividad o celebración y se
le ofrecen a ella hojas de coca, gotas de alcohol o lo que corresponda.
También llamada Virginia, en el lenguaje
secreto de los Aymara, la Pachamama tiene su día especial de celebración
en la fiesta de la fertilidad del ganado. Esta se celebra entre enero
y febrero en la estación de las fértiles lluvias de verano, durante la
abundancia de pastos y nacimientos de los llamos.
El lugar del culto es el corral del ganado y allí, también, se
levanta el Arco de la vida. Es la madre tierra, celebrada como la siempre
fértil madre universal que alimenta toda la vida del mundo.
Esquila de un llamo
RITUALES Y SACRIFICIOS II
Fertilidad del ganado. Esta se celebra entre enero y febrero
en la estación de las fértiles lluvias de verano, durante
la abundancia de pastos y nacimientos de los llamos.
El lugar del culto es el corral del ganado y allí se levanta el
arco de la vida.
Es la madre tierra, celebrada como la siempre fértil madre universal
que alimenta toda la vida del mundo.
Otra fiesta en la que se honra a la pachamama, por dar alimento y vida,
es la Pachallampe.
En ella se realiza un baile que simula la siembra de la papa.
La festividad se convoca en dos épocas del año: en mayo
para cosechar, y en noviembre para la siembra.
Esta fiesta posee un alférez y es manejada por la comunidad.
Agradeciendo a la Pachamama
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